Si toda la placa fuera constante en congruencia, estaríamos hablando de uno de los mejores trabajos de la agrupación.
Artículo Al Azar
Reseñas
La banda ha dado un salto creativo para mostrarnos la consumación de un sonido que han estado buscando en la última década. Con este disco, la banda se reivindica de la fría y mala entrega que significó Comedown Machine.
Al igual que todo lo que han hecho, el disco sigue una fórmula progresiva que muestra bellos paisajes limpios, secos y tranquilos que llegan a explotar intensamente en refinados coros excelentemente bien trabajados por Philippakis, y en alguna que otra extravagancia instrumental.
Seductor y provocativo, la agrupación nos sorprende al entregarnos una placa tan buena que no se vale de la nostalgia ni de las modas para existir.
A través de sólo ocho canciones nos dibujan paisajes de liberación y conquista, en donde predominan los ambientes relajados y la sensación de dicha ufana. En un tono más festivo, Porter cambia sus aromas para convencernos a todos que éste es su triunfal regreso.
The Cure ha vuelto a lanzar un pinche discazo. Una obra maestra. Songs of a Lost World es una pieza monumental que se siente como un acontecimiento histórico que ningún melómano debería perderse.
El disco es un ejemplo de cómo un álbum con buenas canciones se puede arruinar al meter partes innecesarias y meramente de relleno, sin ningún discurso que lo justifique. Aun así, por momentos goza de buena salud y resulta entretenido.